martes, 25 de febrero de 2014

¿Justicia Ambiental? Aquí nos vamos a quedar



Un vídeo para reflexionar. Véanlo y compártanlo. 

¿Racismo Ambiental en Chile?



Vídeo sobre el Racismo Ambiental en Chile.

Más de 1.300 niños envenenados con plomo en China


Niños intoxicados con plomo por la contaminación ambiental, que viven cerca de una fundidora, muestran los resultados de sus análisis médicos en la población de Fengxiang, China, el miércoles 19 de agosto del 2009 


BEIJING — Más de 1.300 niños presentaban una intoxicación por plomo en el centro de China, el segundo caso de este tipo del mes en el que un gran número de niños sufre de este envenenamiento por contaminación ambiental, informaron el martes medios estatales. 

La agencia oficial Xinhua dijo que 1.354 niños, casi el 70% de aquellos a los que se les realizaron pruebas, tenían una cantidad excesiva de plomo en la sangre. Los niños viven cerca de una fundidora de manganeso en la provincia de Hunan. 

Panamá: El precio de la Justicia Ambiental



Una semana no fue suficiente para comprender plenamente lo que sucedió en los territorios indígenas de Panamá.

Puede resultar difícil no extraviarse entre las notas de prensa que en un inicio retrataron solamente una protesta incómoda, y las que realmente han buscado analizar una situación que podemos entender como un caso de injusticia ambiental y deuda ecológica. La responsabilidad de la prensa en estos casos es un tema que corresponde a otro artículo, ciertamente.

Hagamos un rápido viaje mental a este país, el último de América Latina en contar con una Ley General del Ambiente, a finales de los años noventa. Políticamente, Panamá está dividida en nueve provincias, tres comarcas indígenas establecidas por ley (Ngäbe-Buglé, Kuna Yala y Emberá-Wounaan), 75 distritos y 621corregimientos, de los cuales dos son comarcales (Kuna de Madungandí y Kuna de Wargandí).

El paisaje panameño presenta grandes contrastes. Por un lado las zonas más urbanas e industrializadas cercanas al canal; por otro, las extensas áreas de producción agrícola, ganadera y de silvicultura; y las zonas de transición, como la que forma la comarca Ngäbe Buglé, una de las regiones más pobres del país.

La población de las comarcas representa el 5.6% de la población total de Panamá, y de ese porcentaje un 4.2% corresponde a la comarca Ngäbe-Buglé, según el informe GEO Panamá de 2009 que se publica cada 5 años. Ese mismo porcentaje de la comarca Ngäbe-Buglé correspondería, en Costa Rica, aproximadamente a la población total de los cantones de Tibás, Moravia y Montes de Oca juntos, y a más del doble de nuestra población indígena total.