miércoles, 26 de febrero de 2014

Combustión de gas en el delta del Níger.

Si usted se ha preguntado alguna vez como se debe sentir uno en el infierno, visite la llamarada de gas en Rumuekpe en el delta del Níger.

O puede también visitar las dos llamaradas de Shell en la comunidad de Umuebulu a lo largo del camino Aba justo a las afueras del Puerto Harcourt. O a los pozos más operados por Shell, ExxonMobil, ChevronTexaco, Agip y TotalFinaElf en el país más poblado de África.

Estas monstruosidades nunca serían aceptadas en una comunidad blanca, y son un buen ejemplo de racismo ambiental. Incluso el Banco Mundial los ha descrito como "el ejemplo más llamativo de negligencia ambiental". Veo por lo menos tres razones de gran alcance por las que deben ser detenidas.
La llamarada de Shell en Rumuekpe, en el Delta del Níger Foto: Israel Aloja, Acción por los Derechos Ambientales / Amigos de la Tierra Nigeria.

martes, 25 de febrero de 2014

¿Justicia Ambiental? Aquí nos vamos a quedar



Un vídeo para reflexionar. Véanlo y compártanlo. 

¿Racismo Ambiental en Chile?



Vídeo sobre el Racismo Ambiental en Chile.

Más de 1.300 niños envenenados con plomo en China


Niños intoxicados con plomo por la contaminación ambiental, que viven cerca de una fundidora, muestran los resultados de sus análisis médicos en la población de Fengxiang, China, el miércoles 19 de agosto del 2009 


BEIJING — Más de 1.300 niños presentaban una intoxicación por plomo en el centro de China, el segundo caso de este tipo del mes en el que un gran número de niños sufre de este envenenamiento por contaminación ambiental, informaron el martes medios estatales. 

La agencia oficial Xinhua dijo que 1.354 niños, casi el 70% de aquellos a los que se les realizaron pruebas, tenían una cantidad excesiva de plomo en la sangre. Los niños viven cerca de una fundidora de manganeso en la provincia de Hunan. 

Panamá: El precio de la Justicia Ambiental



Una semana no fue suficiente para comprender plenamente lo que sucedió en los territorios indígenas de Panamá.

Puede resultar difícil no extraviarse entre las notas de prensa que en un inicio retrataron solamente una protesta incómoda, y las que realmente han buscado analizar una situación que podemos entender como un caso de injusticia ambiental y deuda ecológica. La responsabilidad de la prensa en estos casos es un tema que corresponde a otro artículo, ciertamente.

Hagamos un rápido viaje mental a este país, el último de América Latina en contar con una Ley General del Ambiente, a finales de los años noventa. Políticamente, Panamá está dividida en nueve provincias, tres comarcas indígenas establecidas por ley (Ngäbe-Buglé, Kuna Yala y Emberá-Wounaan), 75 distritos y 621corregimientos, de los cuales dos son comarcales (Kuna de Madungandí y Kuna de Wargandí).

El paisaje panameño presenta grandes contrastes. Por un lado las zonas más urbanas e industrializadas cercanas al canal; por otro, las extensas áreas de producción agrícola, ganadera y de silvicultura; y las zonas de transición, como la que forma la comarca Ngäbe Buglé, una de las regiones más pobres del país.

La población de las comarcas representa el 5.6% de la población total de Panamá, y de ese porcentaje un 4.2% corresponde a la comarca Ngäbe-Buglé, según el informe GEO Panamá de 2009 que se publica cada 5 años. Ese mismo porcentaje de la comarca Ngäbe-Buglé correspondería, en Costa Rica, aproximadamente a la población total de los cantones de Tibás, Moravia y Montes de Oca juntos, y a más del doble de nuestra población indígena total.

lunes, 24 de febrero de 2014

Justicia Ambiental



La economía clásica no toma en consideración en sus análisis los límites de espacio y de recursos naturales. La economía ambientalista integra el ambiente en el mercado, lo que tampoco aporta solución. La economía ecológica acepta los límites del espacio ambiental, e integra la necesidad de su distribución justa entre comunidades y pueblo, así también entre generaciones (Joan Martínez Alier, 1994).

DEFINICIÓN


La justicia ambiental se refiere al justo compartir del espacio ecológico, pero igualmente al esfuerzo de evitar el daño ambiental, o si ocurre, con su compensación o reparación. Esta no es solamente una cuestión ética, sino que también una cuestión política y jurídica. En última instancia, una cuestión de inteligencia y de capacidad de anticipación.

La justicia ambiental es el tratamiento justo y la participación significativa de todas las personas independientemente de su raza, color, origen nacional, cultura, educación o ingreso con respecto al desarrollo y la aplicación de las leyes, reglamentos y políticas ambientales.

Justica y Racismo Ambiental



Si hacemos un mapa del mundo con las industrias más contaminantes, veremos que estas no están distribuidas de forma aleatoria. Muchas de estas actividades han sido intencionalmente colocadas en lugares en donde habitan grupos humanos particulares.



Por ejemplo, no es extraño encontrarnos con que algunas de las refinerías más contaminantes, en Estados Unidos o en Ecuador, se encuentran en medio de poblaciones afrodescendientes.

De igual forma podemos ver, que cuando se trata de ubicar materiales tóxicos, fábricas con efluentes tóxicos, u otro tipo de instalación ambientalmente degradante, los países del Norte, no dudan en hacerlo en países del Sur, trasladándose a nuestros países de los efectos negativos de estas industrias. Esto es lo que se conoce como justicia ambiental.